El Alt Text, o texto alternativo, es una pequeña pero crucial etiqueta de código HTML que se utiliza para describir el contenido y la función de una imagen dentro de una página web. Imagínalo como el «traductor» que le cuenta a Google —y a las personas con discapacidad visual— qué es lo que hay en esa imagen cuando, por la razón que sea, no se puede ver.
Aunque a simple vista no lo veas, el Alt Text trabaja en segundo plano para que tu web sea un lugar más accesible y, sobre todo, más amigable para los buscadores.
¿Para qué sirve el Alt Text?
Seguro que alguna vez te has encontrado con una web donde las imágenes no cargan y solo aparece un cuadro vacío. Si esa imagen tiene un Alt Text bien definido, en lugar de un hueco sin sentido, aparecerá una descripción que explica qué debería estar ahí. Pero sus funciones van mucho más allá:
Accesibilidad total: Es la herramienta que permite a los lectores de pantalla (utilizados por personas con discapacidad visual) interpretar el contenido visual de tu web. Sin este texto, para ellos, esa imagen es prácticamente invisible.
SEO de imágenes: Google no «ve» las imágenes como nosotros; las «lee». El texto alternativo es la pista definitiva que le das al buscador para que entienda qué contiene la imagen, lo que te ayuda a posicionar mejor en Google Imágenes.
Mejora de la experiencia de usuario: Si una imagen falla al cargar, el Alt Text evita que el usuario se pierda el contexto de lo que intentabas mostrarle.
¿Cómo escribir un Alt Text que aporte valor?
No se trata de escribir por escribir ni de meter calzador todas tus palabras clave. La clave está en ser claro, conciso y descriptivo.
Si tienes la foto de un perro labrador jugando en un parque, un mal Alt Text sería «perro». Es demasiado vago. Un Alt Text brillante sería «Perro labrador color canela corriendo detrás de una pelota en un parque».
Consejos rápidos:
- Sé descriptivo: Cuenta lo que ocurre en la imagen sin dar rodeos.
- No empieces con «Imagen de…» o «Foto de…»: El buscador ya sabe que es una imagen; no hace falta redundar.
- Usa palabras clave con cabeza: Si la imagen tiene sentido dentro del contexto de tu contenido, incluye una palabra clave relevante, pero siempre que sea natural. Si parece forzado, Google se dará cuenta.
- Menos es más: Intenta que no supere los 125 caracteres para que los lectores de pantalla lo procesen sin cortes.
En resumen, el Alt Text es uno de esos detalles técnicos que parecen invisibles, pero que marcan la diferencia entre una web mediocre y una web profesional, accesible y optimizada para aparecer en los primeros resultados.
¡No descuides este pequeño paso en tu estrategia digital!
